Euskara

martes, 25 de noviembre de 2025

Manifiesto del Bilgune feminista de Berriozar

 Azaroak 25

¡Cada día estamos más conectadas pero menos protegidas!

Cada noche, cuando apago el ruido del día, la pantalla vuelve a encenderse con un

brillo amenazador. Ese brillo, promete conexión, compañia, risas... pero existe el

peligro del enganche, control, prejuicios, manipulación... tras la justificación de “solo

son palabras escritas”. Como si ignorar todo lo recibido bastara para que dejara de

doler. Aún así recojo mis pedazos y los nombro en voz alta. Lo que vivo no es “un

malentendido”, ni “cosas de redes”: es violencia, violencia que vulnera mi derecho a

existir sin miedo,que viola mi libertad de expresarme y de vivir plenamente.

En este 25 de noviembre, como en tantos otros, no podemos olvidarnos que la

violencia machista también habita en el espacio digital. Se esconde tras perfiles falsos,

mensajes insistentes, humillaciones públicas, chantajes, difusión de imágenes sin

permiso y comentarios que buscan humillarnos y minar nuestra autoestima.

Hoy, el acceso inmediato a las redes hace que nos conectemos demasiado pronto,

quedando expuestas desde la infancia a los riesgos y a la presencia de depredadores

digitales.

Además, también sufrimos esa preocupación cuando vigilamos lo que publicamos,

queriendo gustar a todo el mundo, intentando encajar en esos cánones de belleza

impuestos. De esta manera evitar cualquier tipo de comentario sobre nuestro cuerpo,

nuestro pelo o incluso de nuestra altura. Ahí está parte del desgaste. Es una carga

emocional que se suma al día a día, una tensión constante que nos obliga a estar

alerta incluso en los espacios que deberían ser de descanso o de conexión con otras

personas. Porque para vosotros, si que es un espacio de descanso y de desconexión,

pero no por ello debéis sentir que nosotras no tenemos el mismo derecho. No debéis

ocupar todo el espacio, nosotras también tenemos derecho a disfrutar y sentirnos

libres.

Junto a todo esto, aparece el aislamiento: muchas mujeres optan por abandonar redes,

cerrar perfiles, renunciar a espacios de participación o a oportunidades profesionales

por miedo a nuevas agresiones. No es solo lo que se dice, sino todo lo que dejamos de

hacer, de compartir y de construir para protegernos.

Por todo ello, hoy visibilizamos la violencia digital para que deje de crecer en silencio,

Queremos reivindicar la libertad de las mujeres, tanto en el ámbito cotidiano como en

los espacios digitales, donde también tenemos derecho a vivir, expresarnos y participar

sin miedo. ¡VIVA LA LUCHA FEMINISTA !

viernes, 14 de noviembre de 2025

25 N Manifiesto

 25 de noviembre de 2025 - Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres LA VIOLENCIA MACHISTA DIGITAL DEJA HUELLA REAL 

De nuevo, un 25 de noviembre, las entidades locales y territoriales de Navarra alzamos la voz para condenar todas las formas de violencia machista que se ejercen contra las mujeres. Reivindicamos un mundo sin violencias, en el que mujeres y niñas puedan vivir sin miedo, con libertad y con plena garantía de derechos.

 Este año ponemos el foco en una de las formas de violencia más actuales y, al mismo tiempo, más invisibilizadas: la violencia digital contra las niñas y las mujeres. Bajo el lema “LA VIOLENCIA MACHISTA DIGITAL DEJA HUELLA REAL”, queremos subrayar que lo que ocurre en Internet y en los entornos digitales tiene consecuencias profundas, tangibles y dolorosas y que no puede ser ignorado. La violencia machista cambia y se adapta a los tiempos pero nuestra reivindicación y rechazo permanecen intocables. 

En la actualidad, no existe una definición universal única y uniforme de violencia digital. Es un concepto en evolución que engloba las conductas de violencia machista ejercidas a través de las nuevas tecnologías, entornos digitales, redes sociales o Internet. El Pacto de Estado contra la Violencia de Género ha incluido recientemente la violencia digital como una forma prioritaria de agresión, incorporando medidas específicas para prevenirla, detectarla y sancionarla. 

Además de vulnerar derechos fundamentales como el de libertad, integridad física y moral, igualdad y dignidad, este tipo de violencia va más allá y afecta con especial intensidad a las mujeres jóvenes y aquellas que participan en el espacio público. Se manifiesta de muchas maneras, como el ciberacoso y los discursos de odio, el control digital de la pareja, el sexting no consentido, el grooming, la sextorsión, la manipulación de imágenes mediante deepfake o la llamada “pornografía de venganza”.

 Sus impactos son profundos y reales: ansiedad, depresión, aislamiento, autocensura y abandono de espacios digitales. Esta violencia silencia las voces de las mujeres jóvenes y limita su participación en la esfera pública, reforzando las desigualdades de género. La violencia virtual tiene consecuencias tangibles que afectan a la salud, la seguridad y las oportunidades vitales de miles de mujeres.

 Los datos son alarmantes y confirman la magnitud del problema. La ONU indica que a nivel mundial más del 73% de las mujeres han sido expuestas o han experimentado algún tipo de violencia en Internet, y que las jóvenes de 18 a 24 años se enfrentan a un alto riesgo de sufrir persecución, acoso sexual y amenazas físicas. En los 28 países de la Unión Europea, nueve millones de mujeres han sufrido violencia en línea desde los 15 años. Además, una de cada cinco reside en países donde es poco probable que se castigue el acoso y abuso online. Igualmente, el 28% de las que han sido víctimas de violencia digital han decidido disminuir su actividad en Internet de forma intencionada y el 90% de las víctimas de distribución de imágenes íntimas de contenido sexual sin consentimiento son mujeres.

Por ello, desde las entidades locales y territoriales de Navarra nos comprometemos a: 

1. Reconocer la violencia digital contra las mujeres como una forma de violencia machista.

 2. Reforzar la formación de profesionales que trabajan en el ámbito local y territorial (policía, servicios sociales, educación, sanidad, etc.), para que puedan detectar y actuar de manera temprana y efectiva ante casos de violencia digital. 

3. Promover campañas de sensibilización y formación dirigidas a la ciudadanía, especialmente a jóvenes y adolescentes, sobre el uso responsable y seguro de las tecnologías, desde una perspectiva de género. 

4. Fomentar espacios digitales libres de violencia y discriminación, en colaboración con centros educativos, medios de comunicación y agentes comunitarios.

 5. Impulsar recursos y protocolos específicos en la atención a mujeres víctimas de violencia digital.

 6. Colaborar con otras instituciones, redes, asociaciones y movimiento feminista para avanzar de forma coordinada en la erradicación de la violencia machista digital. 

7. Implementar políticas públicas locales que fomenten la prevención, detección, atención y reparación de la violencia machista digital. 

En este 25 de noviembre, invitamos a toda la sociedad a asumir un rol activo en la construcción de un entorno digital verdaderamente libre, igualitario y seguro. Sólo a través del compromiso colectivo podremos conseguir una sociedad en la que no tenga cabida ningún tipo de violencia contra las mujeres.



Berriozar 25N